Llegó el Kuska Fest

Del 13 al 15 de diciembre Coliseo Divos

Kuska Festival o KuskaFest, es un espacio festivo y lúdico para conocer saberes y experiencias que promueven la biodiversidad, la soberanía alimentaria, la alimentación y la nutrición saludable, compartiendo los valores de la economía social solidaria, el comercio justo y el esparcimiento sano, respetuoso y sostenible.

En el primer KuskaFest, afirmamos también nuestro compromiso con los principios de la agroecología, en el marco de las celebraciones del Día de la Promoción de la Agricultura Ecológica y el No Uso de Agroquímicos, que recordamos cada 3 de diciembre.

KUSKA, Festival Perú diverso y saludable, busca ser un referente de promoción de la agroecología y el consumo ético; un espacio que muestre al Perú y al mundo la creatividad de nuestra cultura en ámbitos diversos (agricultura, agroindustria, consumo y nutrición sostenible y resiliente) mediante ejemplos vivos y actividades que muestren las prácticas, la filosofía y los principios de una vida saludable para las personas y el planeta.

Para entender mejor de que se trata el Kuska Fest escuchemos Juan Sánchez presidente de la RAE

Verduras contaminadas con plaguicidas se venden en 18 mercados y supermercados de 4 ciudades

El Segundo Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en los Alimentos abarcó 18 supermercados y mercados de Arequipa, Cusco, Huaraz y Huánuco. De 103 muestras analizadas, 46 resultaron no aptas para el consumo humano. En Perú, se siguen utilizando agroquímicos prohibidos en los campos de cultivo, como el carbofurano y el metamidofos.

En qué condiciones están los vegetales que compran los peruanos en las cadenas de supermercados y mercados de las regiones? ¿Los productos que llevan a su mesa tienen menos residuos de agroquímicos de los que encontramos en Lima? El Segundo Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en los Alimentos buscó estas respuestas y se centró en analizar seis tipos de alimentos que se venden en las ciudades de Arequipa, Huaraz, Huánuco y Cusco.

En agosto de 2023 recolectamos 103 muestras de tomate, lechuga, apio, pimiento, cebolla china y papa blanca de once supermercados y siete mercados, en presencia de notarios públicos y del abogado Jaime Delgado, para someterlas a un análisis multiresiduos, una técnica de laboratorio que identifica y cuantifica trazas de plaguicidas en los alimentos. Así hallamos que 46 muestras no pasaron la prueba al contener altas cantidades de agroquímicos que superaron los Límites Máximos de Residuos (LMR), parámetros que existen para saber si los alimentos son seguros y aptos para el consumo humano.

Por ejemplo, en las muestras de apio del Mercado Chalhua de Huaraz, la cantidad de residuos del pesticida clorpirifos superó 149 veces los límites máximos permitidos. Mientras que la lechuga del supermercado Metro de Arequipa contenía 80 veces más residuos del agroquímico clorfenapir de lo que toleran las normas peruanas y el pimiento de Plaza Vea de Huánuco presentó 32 veces más rastros de triazofos que los estándares fijados. Solo las muestras de papa blanca de las 4 ciudades pasaron la prueba del análisis multiresiduos.

La responsabilidad de la vigilancia sanitaria de los alimentos la comparten el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, y la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa) del Ministerio de Salud, sectores que hasta ahora no han podido articular un sistema de trazabilidad (que implica seguimiento, control y rastreo de los alimentos) que garantice el control de la cadena agroalimentaria en el Perú.

Con las reglas sanitarias locales, los resultados del segundo monitoreo reflejan que cerca de la mitad de alimentos analizados no eran aptos para el consumo humano, pero si los comparamos con las normas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, encontramos que 66 muestras no pasan las pruebas por su alta toxicidad y estos alimentos no deberían ofrecerse a los consumidores. Mientras que bajo las reglas de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria 70 muestras salen desaprobadas.

Este estudio se hizo gracias a la alianza colaborativa que integran Salud con lupa, el Consorcio Agroecológico del Perú, la Red de Agricultura Ecológica, el Consorcio por la Salud, Ambiente y Desarrollo, Humundi, Islas de Paz, Eclosio, Arariwa y 11.11.11. El análisis multiresiduos estuvo a cargo de Merieux Nutrisciences, un laboratorio acreditado por el Senasa.

Una treintena de sustancias tóxicas en los alimentos

En los alimentos llevados al laboratorio hallamos residuos en altas concentraciones de 38 sustancias químicas de pesticidas que son vendidas a los agricultores a través de diferentes marcas comerciales importadas al país por al menos 90 empresas. Entre las más grandes están Bayer y el Grupo Syngenta, que controlan más del 65% de las ventas mundiales de agroquímicos y comercializan en Perú productos que tienen prohibido vender en la Unión Europea y Estados Unidos, entre ellos clorpirifos y fipronil, por los daños que provocan al medio ambiente y a la salud humana.

En nuestro país están registrados 3,344 plaguicidas que contienen una o más sustancias químicas. En ese grupo están incluidos 22 plaguicidas clasificados como extremadamente peligrosos y 88 altamente peligrosos por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, según las resoluciones del Senasa que autorizan su uso, dichos agroquímicos cuentan con evaluaciones técnicas que demuestran que son efectivos para el fin al que se destinan y no entrañan un riesgo inaceptable para las personas y el medio ambiente.

Las reglas peruanas no toman en cuenta que hay importantes estudios científicos que acumulan evidencia sobre los efectos para la salud humana, ya que varios de los pesticidas son potencialmente carcinógenos, neurotóxicos y mutagénicos. Además, son responsables de la reducción de la población de abejas, polinizadores esenciales para garantizar las semillas con las que se producen miles de alimentos en el mundo.

Los resultados del Segundo Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en los Alimentos han expuesto también que se siguen cultivando vegetales con dos pesticidas que ya estaban prohibidos en nuestro país por su alta toxicidad: el metamidofos, restringido en 2020, y el carbofurano, impedido de comercializarse desde setiembre de 2022. El primero fue hallado en las muestras de tomate recogidas en el supermercado Tottus de Huánuco, mientras que el segundo en pimientos de Plaza Vea de la misma ciudad, como lo detallaremos más adelante.

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La recolección de muestras la realizó el abogado Jaime Delgado en presencia de notarios en cada una de las cuatro ciudades.

“Hay una falta de conciencia sobre el peligro que suponen ciertos plaguicidas. Un problema que se agrava con los esfuerzos de la industria de agroquímicos para restar importancia al daño provocado y por la autocomplacencia de los gobiernos, que a menudo afirman, llevando a engaño, que los marcos regulatorios y la legislación vigentes ofrecen protección suficiente”, señalaron en un informe conjunto en 2017 la Relatora Especial sobre el Derecho a la Alimentación, Hilal Elver, y el Relator Especial sobre Sustancias y Desechos Peligrosos, Baskut Tuncak, ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Seis años después de este informe, Perú ha hecho muy poco para incorporar sus recomendaciones, entre las cuales están desarrollar planes que incluyan incentivos para apoyar alternativas a los plaguicidas peligrosos y tener metas que reduzcan su uso en plazos concretos, además de financiar amplios estudios científicos sobre los efectos para la salud y la exposición a los agroquímicos a lo largo del tiempo.

A continuación, presentamos los principales resultados del Segundo Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en los Alimentos por cada ciudad de las 4 regiones analizadas.

Huaraz

La investigación incluyó muestras de vegetales del Mercado Mayorista de Chalhua, el Mercado Central, el Mercado Campesino y el supermercado Novaplaza de la ciudad de Huaraz. De las 24 muestras analizadas en estos cuatro centros de abastos, 11 resultaron no aptas para el consumo humano.

Uno de los hallazgos más preocupantes están en las muestras de apio del Mercado Mayorista de Chalhua y de la lechuga del Mercado Central debido a que contenían restos de un pesticida que pronto debería dejar de usarse en los campos de cultivo del país: el clorpirifos, una sustancia altamente tóxica asociada a problemas de desarrollo cognitivo en los niños de madres expuestas a este químico durante su embarazo. En julio de 2023, el Perú prohibió la importación de cualquier agroquímico que contenga clorpirifos, una medida que ya se había tomado años antes en al menos 40 países del mundo.

El Servicio Nacional de Sanidad Agraria ha dispuesto que las reservas de clorpirifos que se encontraban en el país y las que estaban en tránsito para cuando se aprobó la norma pueden ser empleadas hasta agosto de 2024. “La realidad muestra que este químico podría seguir utilizándose por los débiles controles y la poca capacitación a los agricultores, como ha sucedido con otras sustancias prohibidas”, advierte el ingeniero agrónomo Luis Gomero, presidente del Consorcio Agroecológico Peruano.

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En el apio del Mercado Mayorista de Chalhua se halló residuos de clorpirifos por encima de los límites máximos permitidos. Este insecticida solo podrá usarse hasta julio de 2024.FOTO: FREEPIK

Durante nuestra investigación, identificamos también que se cultiva apio y lechuga con el pesticida clorpirifos pese a que no está recomendado para estas hortalizas debido a que tiene baja solubilidad en agua, lo que significa que es complicado eliminarlo con un lavado superficial. En Perú están registradas 80 marcas de agroquímicos que contienen clorpirifos y que son traídas por al menos 40 importadoras, entre ellas Adama Agriculture Perú, que pertenece al Grupo Syngenta, la compañía alemana BASF, que tiene una filial en el país, Farmex y Drokasa-Duwest.

En Huaraz no se cultiva apio, pero los mercados y supermercados pueden abastecerse de otras provincias de Áncash como Carhuaz, Huaylas o Santa, que durante el 2022 produjeron 758 toneladas de apio. Esta verdura puede llegar también de Lima, Arequipa o La Libertad, donde se produce en mayores volúmenes este alimento utilizado en ensaladas y diversos platos de la cocina peruana. Algo similar ocurre con la lechuga, que se produce en pequeñas cantidades en la provincia de Huaylas, por lo que suele traerse de Lima, Junín y Arequipa para atender la demanda.

Arequipa

Los alimentos que se venden en los mercados El Palomar y San Camilo, así como en los supermercados Plaza Vea, Metro, Tottus y Franco fueron parte del segundo monitoreo. De las 36 muestras recogidas, 16 superaron los límites de trazas de pesticidas tolerables por las normas, lo que las hicieron no aptas para el consumo humano.

Los peores resultados se encontraron en las lechugas, ya que varias contenían no solo altas concentraciones de residuos de distintos pesticidas, sino que los agroquímicos usados no deben emplearse en su cultivo porque no se retiran con facilidad al lavarlos con agua y también se corre el riesgo de que las plagas no se controlen.

Por ejemplo, la lechuga recogida en Metro contenía 12 plaguicidas. Entre ellos el clorfenapir, una sustancia considerada carcinógena, que superó 80 veces los límites de residuos permitidos por las normas sanitarias peruanas. Las trazas de sustancias químicas en las lechugas del supermercado Franco y de los mercados El Palomar y San Camilo estuvieron también por encima de las cantidades tolerables por la ley.

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En total, once tipos de plaguicidas fueron hallados en la cebollita china de Arequipa. Solo la muestra del Mercado San Camilo no estaba contaminada.

En el caso de la cebollita china que se vende en Arequipa, cinco de las seis muestras recogidas no pasaron la prueba al contener altas cantidades de residuos de hasta 11 plaguicidas diferentes. Por ejemplo, en el supermercado Franco, la cebollita china contenía trazas del insecticida imidacloprid en cantidades dos veces mayores a los límites permitidos. La única muestra aprobada pertenece al Mercado San Camilo.

Cabe señalar que el imidacloprid está prohibido en 16 países desde 2018 por los daños que provoca en las poblaciones de abejas. Sin embargo, la multinacional Bayer lo vende en Perú bajo 12 marcas distintas que contienen esta sustancia. Además, otras 56 empresas importan este producto, entre ellas Sharda Cropchem Ltd, filial del mismo nombre de una empresa de agroquímicos de India, así como Adama Agriculture Perú y Agro Klinge, que forman parte del Grupo Syngenta.

En las muestras de pimiento, apio, lechuga, tomate y también de cebollita china tomadas en la Ciudad Blanca se hallaron hasta 5.4 veces más residuos de cipermetrina que los límites establecidos. La cipermetrina es una sustancia química considerada como un disruptor hormonal que interfiere en el desarrollo sexual masculino, como lo muestran estudios realizados en niños expuestos a este compuesto. Este pesticida lo producen las empresas FMC Corporation y Jebsen & Jessen.

Cusco

El emblemático mercado San Pedro, Plaza Vea, Tottus y Orión Supermercados formaron parte del segundo monitoreo en la ciudad de Cusco. De las 24 muestras tomadas en dichos establecimientos, 11 no eran aptas para el consumo humano. Aquí tuvimos un resultado excepcional: todos los alimentos de San Pedro pasaron la prueba.

En las lechugas recogidas en Tottus y en Orión Supermercados se encontraron restos de hasta siete tipos de plaguicidas que superaron los límites de residuos permitidos, entre ellos el clorotalonil, prohibido en países de la Unión Europea desde 2019 por contaminar aguas subterráneas y considerado carcinógeno por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés).

Los residuos de clorotalonil en las lechugas de Tottus superaron 18 veces las cantidades límites establecidas en las normas sanitarias peruanas. En estas mismas muestras de lechugas se hallaron también restos de ciantraniliprol, un plaguicida considerado peligroso para la salud humana y el medio ambiente porque se acumula por más de tres años en el suelo, según una evaluación de la EPA. En Perú, el clorotalonil es vendido por las empresas Farmex y Crystal Chemical, mientras que el ciantraniliprol lo comercializan el Grupo Syngenta y FMC Corporation.

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En la lechuga de Tottus y Orión Supermercados, en Cusco, se halló por encima de los límites máximos residuos de clorotalonil, un fungicida que contamina las aguas subterráneas.FOTO: FREEPIK

Otro producto desaprobado en nuestro monitoreo en Cusco fue el pimiento, ya que en las muestras de Plaza Vea, Tottus y Orión Supermercados se hallaron residuos de hasta nueve sustancias químicas, que incluyen el dicrotofos, un insecticida clasificado como muy peligroso por la Organización Mundial de la Salud debido a que puede causar daños en el sistema nervioso. La empresa Drokasa importa dicrotofos bajo el nombre comercial de Bidrin 85.

En las muestras de pimiento de Tottus se hallaron también residuos de permetrina, un insecticida que produce la empresa estadounidense FMC Corporation y sobre el que existen investigaciones por su asociación con el aumento de los riesgos de autismo en niños de madres que estuvieron expuestas a este compuesto durante su embarazo. Aunque estos estudios no son concluyentes, la Unión Europea prohíbe su uso desde 2003 debido a que es extremadamente tóxico para los peces y otros organismos acuáticos.

La región Cusco no produce pimientos, se abastece de regiones del norte como Lambayeque, La Libertad y Piura. Pero sí aporta el 2% de la producción nacional de lechuga con casi 1,500 toneladas anuales. Si bien la lechuga se adapta a cualquier tipo de suelo, varios de los informes anteriores del Senasa advierten que se trata de uno de los alimentos que más residuos de pesticidas concentra, además del problema de su riego con aguas servidas en muchos campos de cultivo, lo que genera que se contamine con la bacteria Escherichia coli, causante de enfermedades diarreicas agudas e infecciones urinarias.

Huánuco

El Mercado Central y los supermercados Plaza Vea, Metro y Tottus de la ciudad de Huánuco fueron incluidos en esta investigación. De las 19 muestras de alimentos examinados, 8 no eran aptas para el consumo humano.

Con excepción de Metro, los pimientos de estos centros de abastos contenían residuos de diez pesticidas, como la clotianidina, un insecticida que mata a las abejas. Las muestras de pimiento de Plaza Vea tenían residuos de este agroquímico en cantidades 1.6 veces superiores a los límites permitidos.

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Los pimientos de Huánuco están contaminados con sustancias nocivas para las abejas, como fipronil e imidacloprid.FOTO: FREEPIK

En el apio de Plaza Vea y Tottus se hallaron ocho pesticidas diferentes, entre los cuales figura también la clotianidina pese a que no está recomendada para las plagas de esta hortaliza. Los residuos de clotianidina en el apio de Plaza Vea fueron 9.5 veces mayores a los límites permitidos y los del Tottus superaron 12.75 veces los límites.

Desde el 2019, la Unión Europea prohíbe el uso de la clotianidina debido a las investigaciones que evidencian que los residuos de esta sustancia química no solo se quedan en los cultivos, sino que se transmiten al suelo y al agua. Sin embargo, en Perú están autorizadas 17 marcas de plaguicidas que contienen clotianidina. Estos productos son importados por al menos 13 compañías de fabricantes chinos como Shandong Weifang Rainbow Chemical y Sharda Cropchem Limited.

En Huánuco se produce papa, siendo la región que contribuye con el 13% de la producción nacional de este tubérculo. Se cultiva también apio, pero el pimiento se trae de Lambayeque, La Libertad y Piura para abastecer la demanda.

El derecho a una alimentación segura

El ingrediente más importante de nuestra alimentación es llevar a la mesa productos seguros, pero ahora muchos peruanos desconfiamos de lo que comemos. Dentro del Estado, la gestión de su vigilancia sanitaria recae en el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, responsable de la fase de producción primaria y manejo de los alimentos, y el Ministerio de Salud, a cargo del control de lo que se ofrece a los consumidores en coordinación con los municipios y gobiernos regionales.

Sin embargo, el Segundo Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en los Alimentos pone en evidencia que tenemos un sistema de control sanitario desarticulado y que no cumple adecuadamente sus funciones. Desde el lanzamiento del primer monitoreo, el Congreso ha discutido algunas iniciativas legislativas para enfrentar el problema y el Concytec elaboró un informe sobre las reformas necesarias para fortalecer el Senasa, entidad pública asignada al control de pesticidas. Es decir, hubo reacciones, pero necesitan concretarse en acciones que permitan ver cambios, como lo abordamos en otro artículo de esta investigación.

Estos cambios pasan también porque las autoridades municipales y regionales asuman su responsabilidad en la vigilancia sanitaria de los alimentos, ya que varias declinaron dar declaraciones para este informe con el argumento que no está dentro de sus funciones. Por ejemplo, las Direcciones Regionales de Agricultura de Cusco y Arequipa respondieron que no realizan controles de la presencia de pesticidas en los alimentos que se venden en mercados porque “es función exclusiva del Senasa”. Mientras que las Direcciones Regionales de Huánuco y Huaraz se mantuvieron en silencio.

El Senasa, los gobiernos regionales, la Policía, Aduanas y el Ministerio Público tampoco están controlando que no se sigan vendiendo pesticidas que ya se encuentran prohibidos en el país como el metamidofos, prohibido en el año 2020, y el carbofurano, restringido en 2022. Estas sustancias pueden ocasionar la muerte por una exposición alta o producir daños neurológicos, por efectos acumulativos en el organismo, como lo han estudiado agencias regulatorias de alimentos en Estados Unidos y la Unión Europea.

Los residuos de metamidofos fueron hallados en las muestras de pimiento del supermercado Plaza Vea de Huánuco. Mientras que las trazas de carbofurano aparecieron en las muestras de tomate del supermercado Tottus de esta misma ciudad pese a la prohibición de su importación y comercialización en el país. Las empresas peruanas que tenían las autorizaciones para comercializar metamidofos y carbofurano, antes de su prohibición, importaban estos plaguicidas de la multinacional india UPL Limited.

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El metamidofos es un plaguicida que se prohibió en Perú el 2020; sin embargo, se halló en el tomate de Tottus de Huánuco.FOTO: FREEPIK

“Hace falta una reestructuración del sistema de control de la seguridad alimentaria. No es un proceso de corto plazo, pero tiene que existir voluntad política para mejorar las condiciones de la producción de alimentos y detener los daños a la salud y al medio ambiente que los pesticidas están provocando”, dice el ingeniero agrónomo Luis Gomero, presidente del Consorcio Agroecológico Peruano y uno de los expertos que más ha estudiado el problema en el país.

Gomero es autor de un plan que contempla un reordenamiento de las instituciones y de medidas básicas como el fortalecimiento y ampliación de los programas de capacitación a agricultores y consumidores sobre los problemas generados por el uso de plaguicidas, el reordenamiento de las tiendas de agroquímicos, así como la restricción de uso de sustancias altamente peligrosas para el control de plagas, lo que ayudaría a disminuir las intoxicaciones de las personas que trabajan en el campo. Esto haría que el país empiece a transitar de un modelo de agricultura dependiente de agroquímicos a prácticas agrícolas más sostenibles para proteger la salud de toda la población y del medio ambiente.

Cultivida: el gremio de las empresas de agroquímicos

Durante esta investigación, nos comunicamos con Cultivida, el gremio que agrupa a 23 empresas que comercializan plaguicidas agrícolas en Perú, pero no obtuvimos una respuesta. Bajo el paraguas de esta organización están Bayer, el Grupo Syngenta, FMC Latinoamérica, BASF, Drokasa-Duwest, Atlántica Agrícola Perú, entre otras.

En octubre pasado, Cultivida envió un oficio a la Comisión Agraria del Congreso para oponerse a un proyecto de ley que busca restringir el uso de diez plaguicidas peligrosos en el país. Su argumento se centró en que se «vulneran los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos y la Unión Europea, además de los procedimientos establecidos por la Comunidad Andina, a la que está adherida Perú». Las empresas de agroquímicos agrupadas señalaron que pueden demandar al Estado Peruano y «podría verse expuesto a una indemnización por la afectación de sus derechos» en la importación y comercio de sus productos.

De manera individual, Bayer contestó por escrito nuestras preguntas sobre su comercio en Perú de pesticidas que tiene prohibido vender en países de la Unión Europea, como el imidacloprid. La multinacional señaló que todos sus productos han sido evaluados por las tres entidades peruanas que corresponden y que han dado luz verde para su venta. “Por tanto, el uso de nuestros productos respetando el patrón de uso recomendado en etiqueta, no representa riesgo a la salud ni del consumidor, así como tampoco para el agricultor que lo aplica, y organismos no objetivos como son las abejas”, señaló en un reporte.

Del 13 al 15 de diciembre se realizará KuskaFest, festival que promueve la alimentación saludable, la agroecología y el cuidado del medio ambiente

Evento se realizará en la explanada del Coliseo Eduardo Dibós y es de ingreso libre

 

 

 

 

 

 

Del 13 al 15 de diciembre, se realizará el KuskaFest, festival que promueve la alimentación saludable, la agroecología y el cuidado del medio ambiente y que nace bajo la convicción de que la alimentación sana es un derecho y que sí es posible una producción libre de agroquímicos. El evento es de ingreso libre y se llevará a cabo en la explanada del Coliseo Eduardo Dibós (Esquina de Av. Aviación con Av. Angamos Este).

KuskaFest es un espacio festivo y lúdico para conocer saberes y experiencias que promueven la biodiversidad, la soberanía alimentaria, la alimentación y la nutrición saludable, compartiendo los valores de la economía social solidaria, el comercio justo y el esparcimiento sano, respetuoso y sostenible.

“KuskaFest: Perú diverso y saludable”, contará con un área de BioFeria, donde se incentivará la oferta de alimentos ecológicos y saludables; así como servicios y productos vinculados a estilos de vida saludables y al consumo justo y ético.

Asimismo, contará con un área de BioGastronomía, donde se destacará el uso alimentario de productos ecológicos de nuestra biodiversidad. También se desarrollarán talleres con demostraciones que incluyen variantes veganas, lacto-ovo-vegetarianas, ictio-vegetarianas y alternativas libres de gluten; así como talleres de recuperación de partes de alimentos que usualmente se desechan (raíces, hojas, cáscaras).

En el área de ponencias se presentarán temas referidos al consumo ético, alimentación saludable, seguridad alimentaria, sistemas alimentarios sostenibles en un contexto de cambio climático y se ofrecerá conferencias y diálogos con expertos, líderes de opinión, productores agroecológicos y especialistas de diversas disciplinas.

El evento además contará con un área cultural y de exposiciones gráficas, donde se realizarán presentaciones musicales, danza, teatro, cuentacuentos, marionetas, bibliotecas vivas; exposiciones de diferente material gráfico e infografías que plasmarán los diferentes aspectos que el KuskaFest promueve.

Datos
El Perú vive ya los efectos del Niño Global y del cambio climático. 16.6 millones de peruanos viven en inseguridad alimentaria y 43,6% de niños y niñas menores de tres años tienen anemia.

Las comorbilidades creadas por la malnutrición (diabetes, obesidad, males cardiacos y epigenéticos) causaron el 67.3% de muertes en adultos mayores durante la epidemia del COVID.19.

Mientras tanto se estima que en el Perú se desechan 12,8 millones de toneladas de alimentos al año y solo a nivel de Lima Metropolitana más del 40% de hogares no logra comprar los alimentos suficientes para cubrir las calorías mínimas necesarias para tener una alimentación saludable, lo que incrementa los índices de malnutrición.
KuskaFest se presenta como una alternativa en la búsqueda de que las personas puedan acceder a una alimentación saludable, agroecológica, contribuyendo además con el cuidado del medio ambiente.
Organizan: Consorcio Agroecológico Peruano, Red de Agricultura Ecológica, Red BioMercados del Perú, Plataforma Comercio Justo y Consumo Ético Perú, Slow Food-Perú, Centro IDEAS-Piura, Diaconía, El Taller-Arequipa, IDMA, Autre Terre, Eclosio, Humundi, Islas de Paz-Perú, Iles de Paix, Rikolto, Tejiendo Sonrisas, SUCO y CESVI.

GRACIAS POR LA DIFUSIÓN
Contacto de Prensa: Patricia Aquino
Whatsapp: 928 268 751

Web: https://kuskafest.org/
Fb: https://www.facebook.com/kuskafest
IG: https://www.instagram.com/kuskafest/

 

La producción orgánica familiar y la necesidad de un Sistema de Alimentación Sostenible

Es importante la promoción de la agricultura orgánica pero esta debe estar articulada a un Sistema de Alimentación Sostenible. Solo de esta manera estaremos reduciendo la inseguridad alimentaria y procurando una soberanía alimentaria en el país.
 

La producción orgánica de exportación
El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), destaca que en el Perù 107,919 agricultores que pertenecen a la agricultura familiar se dedican a la producción orgánica, siendo estos “los que cumplen con las normas orgánicas nacionales y exigencias internacionales”. Pero sobre todo, son los que operan en sociedad con los “operadores grupales” dice el SENASA.Características de la producción orgánica registrada por el SENASA es que esta se desenvuelve prácticamente en todos los departamentos del país, que cuenta con un total de 485,215 hectáreas certificadas y 109,094 hectáreas en transición. Y entre los principales cultivos orgánicos, destacan, el café con 140,285 hectáreas; cacao con 56,983 hectáreas; quinua con 15,930 hectáreas y el banano con 7,728 hectáreas y los principales mercados para estos productos son Países Bajos, Estados Unidos, Bélgica, Alemania, Panamá, Canadá y Finlandia.Bajo la difusa definiciòn de “operadores grupales”, que parecen ser la agrupación de los pequeños productores, en realidad son organizaciones de segundo nivel, que en el mejor de los casos son asociaciones, cooperativas, pero mayoritariamente son empresas privadas (SAC, SA) que “acopian” la producciòn de los pequeños productores y donde estos mantienen con ellos relaciones de subordinaciòn. Es decir, es producción orgánica para la exportación con el modelo de comercialización tradicional.

La agricultura familiar y seguridad alimentaria
A diferencia de lo que el SENASA destaca, en él Perù existe una agricultura familiar donde “las 1.811.000 unidades agropecuarias de hasta cinco hectáreas (…) generan cerca del 80% de los productos alimenticios que se consumen en el mercado nacional a través de los principales centros de abastos de Lima y las ciudades del interior del país, tanto en sierra como en selva”1 y muchas de ellas apuestan por una agricultura saludable, libre de pesticidas y con prácticas orgánicas y agroecológicas.Estos productores muchas veces no reciben un precio justo por sus productos, los mecanismos de comercialización están dominados por intermediarios de la cadena productiva, no existe asistencia técnica, apoyo crediticio, hay deficiencias en la capacidad asociativa lo que les hace difícil el acceso a los mercados más competitivos, entre otros problemas.Estos productores, invisibilizados por las diferentes autoridades, incluido el SENASA, son los que garantizan la seguridad alimentaria en el Perù. Si hoy somos el país con la Inseguridad Alimentaria de la regiòn2, esto se debe al abandono Estatal y al aumento de la pobreza en nuestro país.

La necesidad de un Sistema Alimentario Sostenible
Esta situación señalada hace necesario la construcción de un Sistema Alimentario Sostenible en nuestro país, donde la agroecología, junto con otras estrategias, sea un pilar importante. Cada vez, muchos más productores de la agricultura familiar ven en la agroecología una alternativa para mejorar los ingresos de sus familias, asegurar la alimentación en los hogares peruanos y un mayor compromiso con el medio ambiente.Para consolidar este proceso es necesario garantizar procesos de seguridad y soberanía alimentaria con la participación de todos los actores sociales; una Hoja de Ruta para un Sistema Alimentario Sostenible con una política pública vinculante; fomentar buenas prácticas de consumo en la población e impulsar la transición agroecológica entre otras medidas.Ejemplo de esto, es lo que la Red de Acción Ecológica RAE Perú y el Consorcio Agroecológico Peruano CAP vienen impulsando en los Valles del Chillón y Lurín en el departamento de Lima, articulando a los productores ecológicos agrarios con las ollas comunes y los comedores populares. Experiencias parecidas también se vienen dando en otras regiones como Huánuco, Ancash, Cuzco, etc.

1 FAO. Boletín de Agricultura Familiar para América Latina y el Caribe. Octubre – Diciembre 2013. [http://www.fao.org/docrep/019/as186s/as186s.pdf]

2 FAO El estado de la inseguridad alimentaria y la nutrición en el mundo” -SOFI 2022

Llegó el KuskaFest 2023

Del 13 al 15 de diciembre se realizará el KuskaFest 2023 “Juntos por un Perú diverso y saludable” en las instalaciones de la Explanada del Coliseo Chachi Dibós en el distrito de San Borja de la ciudad de Lima.

Agroecología y Alimentación Saludable para Tod@s

KUSKA es un término quechua que significa “Juntos” y ello está remarcado en el lema que pretende conseguir este objetivo de manera colectiva y coordinada.

KuskaFest es un Festival y como tal es un espacio festivo para el encuentro y el intercambio de productos, experiencias y conocimientos en torno a la agroecología y la alimentación saludable. 

KuskaFest quiere compartir saberes y experiencias alrededor de la biodiversidad, la soberanía alimentaria, la alimentación saludable y nutritiva; los valores de la economía social solidaria y el comercio justo; el esparcimiento sano, respetuoso y sostenible.

Con el KuskaFest se quiere demostrar que es posible una producción libre de agroquímicos y una comercialización con precios justos para productores y consumidores.

Con el KuskaFest se quiere continuar promoviendo estilos de vida saludable y consumo ético, reforzando el fuerte vínculo entre las prácticas sostenibles de la agroecología con la producción de alimentos saludables y el cuidado de nuestro planeta.

Con el KuskaFest se quiere incrementar el público objetivo que actualmente está focalizado en algunos distritos de Lima y extenderlo hacia Lima Norte y Lima Sur

Alimentos Saludables y Sana Diversión para Tod@s

Durante estos tres días los asistentes podrán adquirir  alimentos sin agroquímicos de 25 regiones del país, asistir a charlas educativas, concursos, tombolas, talleres para niños y niñas, cuentacuentos, talleres de cerámica, aromaterapia, papelmania, clases de cocina, degustaciones, exposiciones, música y bailes, entre otras actividades.

Se convocará a productores que  cumplan con los principios agroecológicos y los valores de una economía solidaria. Se quiere que productores de las diferentes regiones del país estén presentes en el Festival. 

En el área de la bioferia, sólo se expenderán productos ecológicos garantizados, tanto para los alimentarios como para los no alimentarios, los productos alimentarios deben presentar el certificado de tercera parte, o el certificado SGP.

La comisión organizadora del KuskaFest 2023 está conformada por las siguientes organizaciones: el Centro Ideas Piura, CESVI, Diaconía, El Taller Arequipa, IDMA, Plataforma Comercio Justo y Consumo Ético Perú, Slow Perú, Autre Terre, Eclosio, Humundi, Islas de Paz, Ricolto, Suco, Kuska Festival, Consorcio Agroecológico Peruano, Red de Agricultura Ecológica y la Red de Biomercados del Perú.

Alimentación saludable con agua segura y sostenible

En el Día Mundial de la Alimentación, anuncian el primer KuskaFest “Juntas y Juntos por un Perú diverso y saludable”, del 13 al 15 de diciembre

En el Dia Mundial de Alimentación de este año, la FAO nos recuerda que “El agua es vida, el agua nutre”. Anunciar en este día el lanzamiento del primer Kuska, no es casual. Sus organizadores han querido vincular la producción y consumo de alimentos saludables con la gestión sostenible del agua, en calidad y cantidad suficiente para la seguridad alimentaria y nutricional de nuestro país y del mundo.

Recordar estos vínculos en momentos donde el Perú vive ya los efectos del Niño Global y del cambio climático y donde 16.6 millones de peruanos viven en inseguridad alimentaria[1] y 43,6% de niños y niñas menores de tres años tienen anemia, es una necesidad ética ineludible. También lo es si recordamos que, en el Perú, las comorbilidades creadas por la malnutrición (diabetes, obesidad, males cardiacos y epigenéticos) causaron el 67.3% de muertes en adultos mayores durante la epidemia del COVID.19[2].

Una condición necesaria para la producción sostenible de alimentos sanos es acceder a agua limpia y suficiente. La agroecología garantiza la disponibilidad y gestión sostenible del agua, porque previene la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, promueve prácticas eficientes en siembra, cosecha y uso eficiente del agua, mejora la retención de agua en el suelo y valora los cultivos adaptados localmente que ahorran agua, mejorando el almacenamiento, recuperación y recarga de los acuíferos.

Para que más personas accedan a alimentos saludables y generen conciencia de un consumo ético y sostenible que cambie la dieta y enfríe el planeta, nace KuskaFest “Juntas y Juntos por un Perú diverso y saludable”, que se realizará del 15 al 17 de diciembre en el Coliseo Eduardo Dibós (esquina de la Av. Aviación con Angamos, San Borja. Será de ingreso libre y contará con áreas de BioFeria, biogastronomía, ponencias, cultura, exposiciones gráficas y talleres prácticos.

Kuska Fest nos recordará que a pesar de los problemas, hay formas de producción y de consumo de alimentos saludables basados en la agroecología pueden prevenir o  reducir  la malnutrición, la desnutrición y la anemia, conservando a la vez la agrobiodiversidad y reduciendo la vulnerabilidad de personas y territorios frente al cambio climático. 

Organizan: Consorcio Agroecológico Peruano, Red de Agricultura Ecológica, Red BioMercados del Perú, Plataforma Comercio Justo y Consumo Ético Perú, Slow Food-Perú, Centro IDEAS-Piura, Diaconía, El Taller-Arequipa, IDMA, Autre Terre, Eclosio, Humundi, Islas de Paz-Perú, Iles de Paix, Rikolto, Tejiendo Sonrisas, SUCO y CESVI.

GRACIAS POR LA DIFUSIÓN

[1] https://www.fao.org/peru/noticias/detail-events/es/c/1603081/

[2] chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/http://www.scielo.org.pe/pdf/rins/v40n2/1726-4642-rpmesp-40-02-132.pdf

Una agenda para implementar la Hoja de Ruta por un Nuevo Sistema Alimentario en el Perú

¿Cuánto se ha avanzado en la reforma de los sistemas alimentarios en los últimos años?

Comedores populares y ollas comunes en Lima. Foto Salud con lupa

Antecedentes:

El Perú es un país rico, es uno de los países con una mayor biodiversidad y tierra de múltiples culturas, lo que lo hace un país de una variada y rica tradición alimenticia. Sin embargo, en los últimos años la economía se ha desacelerado y la desigualdad y la pobreza han aumentado, lo que trae como consecuencia una creciente inseguridad alimentaria y el hambre en muchos hogares peruanos.

A estos aspectos históricos y económicos locales y la crisis del modelo alimentario global, hay que sumarle fenómenos como el COVID-19 o el amenazante fenómeno del Niño, que contribuyen a colocarnos, en este momento, como el país con mayor inseguridad alimentaria en Latinoamérica, según la FAO.

Para medir la inseguridad alimentaria existen diferentes variables: la dificultad para acceder a los alimentos sea por su ausencia o la falta de ingresos para adquirirlos, la calidad, la subalimentación, la desnutrición, la anemia, el sobrepeso, entre otras. Lamentablemente en todas estas variables registramos un aumento.

Ante este panorama es necesaria una nueva política pública para un Nuevo Sistema Alimentario en el Perú, una política que involucre no solo al Estado, sino que sea un ejercicio de Gobernanza, donde participe toda la sociedad. En esa dirección, desde hace unos años se ha venido impulsando desde diversas organizaciones de la Sociedad Civil la “Hoja de Ruta para un Nuevo Sistema Alimentario en el Perú”. Lamentablemente la respuesta de los gobiernos a esta iniciativa ha sido nula.

El camino de la Hoja de Ruta

Era el año 2021, durante el gobierno del presidente Francisco Sagasti se formuló la Hoja de Ruta, luego, en los siguientes gobiernos no se ha dado ningún avance en su implementación por desidia e ineficacia de los gobernantes. Siendo la Hoja de Ruta un documento técnicamente impecable, a la fecha carece de un presupuesto y de un carácter vinculante.

A nivel global, desde las Naciones Unidas se ha señalado a la alimentación como uno de los ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible más importantes, de los 17 objetivos es transversal por lo menos a 10, por tanto, el tema de los Sistemas Alimenticios es una preocupación principal de la política pública, pero como dijimos desde los gobiernos, no se registra ningún avance.

A nivel internacional el gobierno ha asistido a eventos como el “Momento de Inventario de la Cumbre de Sistemas Alimentarios” en Santiago de Chile en mayo de este año o en el “Momento de Inventario de la Cumbre de SA de ONU +2” en Roma durante el mes de julio. Y en estos eventos, ni siquiera han mencionado la existencia de la Hoja de Ruta.

Lo que sigue posterior al encuentro de Roma

En el evento en Roma quedó en evidencia la inacción de los gobiernos y la necesidad de una política más inclusiva y participativa, situaciones similares al caso peruano se expresaban en diferentes países del continente africano o en la India.

Ante el fracaso del Sistema Alimentario actual es necesario plantear un Nuevo Sistema Alimentario Mundial que como dice la Hoja de Ruta: “garantice el acceso a alimentos sanos y nutritivos para todos, adopte modalidades de consumo sostenibles, impulse una producción favorable a la naturaleza, promueve medios de vida equitativos y cree resiliencia ante las vulnerabilidades, las conmociones y las tensiones”.

Juan Sánchez presidente de la RAE. Foto Salud con lupa

Juan Sánchez, Director Ejecutivo de la Red de Agricultura Ecológica del Perú, en conversaciones recientes nos comentaba que “desde las organizaciones y movimientos sociales hay un consenso de impulsar la gobernanza territorial de los Sistemas Alimentarios con la participación de la sociedad civil y los gobiernos locales, como alternativa  cada vez más urgente para el cambio descentralizada de dichos Sistemas ante la inacción de los Gobiernos nacionales». Este consenso se logró en los encuentros que sostuvo con representantes de la sociedad civil de diferentes países en el evento de Roma.

Es claro que lo que sigue será resultado del esfuerzo de la misma sociedad civil en el impulso de este Nuevo Sistema Alimentario. Es importante destacar en el caso peruano el impulso de las diferentes Plataformas regionales de productores y consumidoresse se están gestando en Ancash, los valles de Lima, Huánuco, Junín, Cusco y Ucayali

La participación de la Sociedad civil con un trabajo desde los territorios y estrategias adecuadas y también la necesidad de gestionar unas políticas agrarias vinculantes, con reglamento y presupuesto que tengan como actor principal la agricultura familiar, las comunidades campesinas y otras formas de organización.

Hoy 12 de octubre, día mundial de la alimentación, nos comprometemos a reforzar nuestros esfuerzos por un Nuevo Sistema Alimentario Mundial con una mejor alimentación, un mejor medio ambiente y una mejor vida para tod@s,

Todas las miradas puestas en la agroecología mientras Vietnam se embarca en el viaje de transformación del sistema alimentario

Un evento paralelo muestra la aplicación de los principios agroecológicos para la seguridad alimentaria a largo plazo

En los últimos años, los líderes vietnamitas no han dudado en centrarse en la agroecología

Vietnam se está posicionando como un centro de innovación alimentaria para Asia y, en el proceso, está construyendo su reputación como proveedor de alimentos responsable, transparente y sostenible. Como parte de esta transformación de los sistemas agroalimentarios basados en monocultivos y la ganadería intensiva separada, sostenida por productos químicos perjudiciales para el medio ambiente, está poniendo la agroecología en el centro de sus esfuerzos. La agroecología adopta un enfoque agrícola que hace uso de procesos ecológicos en lugar de su sustitución por alternativas artificiales, combina el conocimiento local y científico, y se centra en las interacciones entre las plantas, los animales, los seres humanos y el medio ambiente.

Este compromiso se puso de relieve durante un evento paralelo, «Aprovechar el potencial de la agroecología en el sudeste asiático para transformar los sistemas alimentarios para que sean sostenibles«, en la 4ª Conferencia Mundial del Programa de Sistemas Alimentarios Sostenibles (Programa SFS) de One Planet Network en Hanoi el 25 de eneroésimo Abril 2023.

La sesión contó con presentaciones de funcionarios gubernamentales de Vietnam y Camboya, así como de expertos en agroecología de todo el mundo. Los oradores ofrecieron actualizaciones sobre las políticas nacionales y compartieron cómo los 13 principios agroecológicos viables han sido integrados[1] por una amplia gama de actores, a diversas escalas, para construir sistemas alimentarios sostenibles a través de la agroecología en toda la región del sudeste asiático. Estos principios fueron sintetizados en 2019 por el Grupo de Alto Nivel de Expertos en Seguridad Alimentaria y Nutrición (GANESAN) del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA).

El evento fue organizado conjuntamente por la Academia de Ciencias Agrícolas de Vietnam (VAAS), el Centro para la Investigación Forestal Internacional y la Agrosilvicultura Mundial (CIFOR-ICRAF), la organización francesa de investigación y cooperación agrícola CIRAD, el Instituto de Política y Estrategia para la Agricultura y el Desarrollo Rural (IPSARD) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Se llevó a cabo bajo los auspicios de la Coalición de Agroecología y la Plataforma de Asociación Transformadora sobre Enfoques Agroecológicos para la Construcción de la Resiliencia de los Medios de Vida y los Paisajes (TPP de Agroecología). Cerca de 50 participantes asistieron a la sesión en persona, y alrededor de un centenar se unieron en línea.

Ubicar el evento en Vietnam fue una elección obvia, ya que los líderes del país no han ocultado la idea de centrarse en la agroecología en los últimos años. Su plan socioeconómico 2021-2025 contiene una resolución para «fomentar el desarrollo de una agricultura verde, limpia, ecológica, orgánica, de alta tecnología, inteligente y adaptable al cambio climático», y la Estrategia Nacional para la Agricultura Sostenible y el Desarrollo Rural 2021-2030, visión a 2050 está explícitamente orientada hacia soluciones agroecológicas.

Sobre la base de estas declaraciones políticas, el viceprimer ministro vietnamita, Tran Luu Quang, expuso el compromiso de Vietnam de centrar la transparencia, la responsabilidad y la sostenibilidad en sus sistemas alimentarios durante la apertura de la conferencia del Programa SFS. A continuación, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Le Minh Hoan, habló de las aspiraciones de consolidar el estatus del país como centro de innovación alimentaria para Asia, y afirmó que la transformación de los sistemas alimentarios debe estar asociada al avance de la agroecología.

Luego, durante el evento paralelo, el vicepresidente de VAAS, el profesor asociado Dao The Anh, presentó el recientemente aprobado Plan de Acción Nacional de Vietnam para la Transformación del Sistema Alimentario (NAP-FST), que también tiene un claro énfasis en una transición agroecológica. Reveló que las ambiciones del país en este ámbito también van más allá de sus fronteras. «Vietnam está desempeñando un papel muy activo en el inicio de la red agroecológica en la región del sudeste asiático para compartir experiencias relacionadas con el desarrollo de la agroecología», dijo Anh.

El evento paralelo en sí mismo representó un hito importante en la construcción de una coalición regional de agroecología. El trabajo en este sentido ya ha sido iniciado por el proyecto Agroecología y Transiciones de Sistemas Alimentarios Seguros en el Sudeste Asiático (ASSET), dirigido por la ONG francesa Grupo de Intercambios de Investigación y Tecnología (GRET) y el CIRAD. Como resultado del evento, ASSET se alineó oficialmente con el TPP de Agroecología, que busca abordar las brechas clave de conocimiento e implementación para apoyar las transiciones agroecológicas.

Fergus Sinclair, científico jefe de CIFOR-ICRAF y co-coordinador del TPP de Agroecología, dijo en una entrevista televisiva que «Vietnam es en muchos sentidos un líder en el sudeste asiático en relación con la agroecología, pero esto no está exento de desafíos, como la seguridad alimentaria y la necesidad de mantener la productividad al tiempo que se reduce el uso de insumos agroquímicos. Afortunadamente, cada vez hay más pruebas de que la alta productividad y la diversidad pueden ir de la mano: ahora hay muchos datos que demuestran que, con cultivos mixtos y la inclusión de leguminosas, es posible obtener una alta productividad sin el uso de fertilizantes nitrogenados y pesticidas producidos industrialmente. Estos enfoques están mucho más en armonía con la naturaleza que la agricultura convencional y podrían ayudarnos a evitar sobrepasar los límites planetarios».

Creciendo Juntos: Una esperanza para la seguridad y soberanía alimentaria en Lima

Creciendo Juntos es un proyecto que se viene implementando en la región de Lima, específicamente en los valles de Chillon y Lurin y que tiene por objetivo: “mejorar los sistemas de producción sostenible y el acceso a alimentos sanos y nutritivos en armonía con la naturaleza para las comunidades urbanas y rurales”. Este proyecto se lleva a cabo gracias a la colaboración de la Cooperación Alemana Welthungerhilfe -WHH.

Mujeres participantes del proyecto

La ciudad de Lima, capital del Perú, es una megaciudad de más de 10 millones de habitantes. Lima está atravesada por tres ríos, Chillón, Rímac y Lurín que parten de la cordillera de los Andes y desembocan en el océano Pacifico. Los cultivos en los valles de estos ríos son parte de la despensa alimenticia de los habitantes de la capital del Perú.

En la actualidad la seguridad y soberanía alimentaria en Lima se encuentra amenazada por diferentes factores: la creciente urbanización que le quita terreno a las áreas destinadas a la agricultura; la contaminación de los ríos por la presencia de relaves mineros y el predominio del modelo convencional de producción agrícola que con el uso intensivo de agroquímicos y pesticidas hacen que esta actividad no sea sostenible en el tiempo, entre otros.

El proyecto Creciendo Juntos se ejecuta en los distritos de Carabayllo y Santa Rosa de Quives en el Valle del rio Chillón y en los distritos de Pachacamac y Cieneguilla en el Valle del rio Lurín. Siendo beneficiarias directas aproximadamente 600 familias.

Con este proyecto se quiere: a) mejorar las capacidades y fortalecimiento organizativo de los pequeños productores para potenciar los sistemas de producción agroecológicos y otros sistemas de producción sostenible y b) Sensibilizar a la población local, especialmente de las mujeres y los niños, sobre dietas saludables y sostenibles, apoyando el desarrollo de mercados locales y otros circuitos cortos de alimentos.

Implementación de huertos escolares

El proyecto comenzó hace un año y en la actualidad cuenta con una escuela por cada territorio. Las actividades formativas se vienen realizando en dos áreas: el fortalecimiento de una cultura alimentaria saludable y en producción agroecológica mediante técnicas de compostaje, prácticas de reciclaje y la promoción de huertos escolares.

Por otro lado, también se viene trabajado con las ollas comunes, se cuenta con 9 ollas comunes que benefician a más de 300 personas, entre niños, niñas y adultos. Como parte de la mejora de la dieta, se han implementado pequeños huertos agroecológicos demostrativos en cada olla común y un huerto piloto en cada valle con los productores.

Taller de preparación de abonos orgánicos

Adicionalmente, se viene impulsando la creación y fortalecimiento de circuitos cortos de comercialización, mediante alianzas estratégicas para lograr ventas directas de productos ecológicos a restaurantes, a ollas comunes y la incidencia política para lograr compras municipales para incluirlas en las dietas los programas sociales de asistencia alimentaria, como Qaliwarma, con productos ecológicos frescos.

Con la finalidad de hacer sostenible esta experiencia, se está trabajando en el desarrollo y fortalecimiento de capacidades como: desarrollo organizacional, marketing y habilidades digitales con lo que se espera promover la creación de cooperativas de servicios en ambos valles.

En palabras del Ing. Diego Olascoaga Orrego coordinador del proyecto: “el logro mas importante hasta este momento es el acercamiento entre los diferentes actores del sistema de producción alimentaria, hemos reunido a las y los agricultores, las señoras de las ollas comunes y demás actores. Estamos demostrando con el proyecto que es posible un modelo de producción diferente, un modelo de producir sosteniblemente y en concordancia con el medioambiente”.

Agricultura familiar ecológica y alimentación saludable en los valles Lurín y Chillón

Con el apoyo de la Cooperación Alemana Welthungerhilfe -WHH, desde el año 2021, se vienen desarrollando dos proyectos en el Valle Chillón y en la Cuenca Lurín. A partir de los proyectos se constituyeron las Plataformas Multiactor de Sistemas Alimentarios Sostenibles, una en el Valle de Chillón y otra en la Cuenca del Rio Lurín.

Participantes de la Plataforma de Lurín

La idea de ambos proyectos es poder identificar y apoyar a productores con prácticas agroecológicas, para que puedan comercializar sus productos de manera sostenible y sustentable con los programas sociales y ollas comunes en los sectores mencionados.

Un problema estructural que se viene presentando, dese hace varios años, en ambos valles, es la creciente urbanización y por tanto la menor disposición de terrenos para uso agrícola, poniendo en serio peligro la seguridad alimentaria de sus pobladores y el encarecimiento de estos productos en Lima, al tener la necesidad de recurrir a productos de zonas más distantes.

Otra problemática identificada, tiene que ver con la matriz productiva y el uso indiscriminado de fertilizantes químicos y pesticidas, esto está relacionado con la búsqueda de una mayor rentabilidad en el corto plazo y la propiedad de los terrenos, ya que muchos de estos son alquilados. De allí la necesidad de concientizar a los productores de que se necesitan alimentos sanos.

También es importante señalar, dos fenómenos que de manera general se vienen produciendo en las zonas rurales. Por una parte, la feminización del trabajo, con una creciente participación de las mujeres en toda la cadena productiva; y por otra, la ausencia de jóvenes debido a la migración de estos a los centros urbanos buscando mejores oportunidades laborales y de estudio.

En una primera etapa se identificaron a los diferentes actores que podían pertenecer e interactuar con las Plataformas Multiactor, organizaciones de productores, ollas comunes, comedores populares, juntas vecinales, municipalidades, mercados, ongs, entidades públicas, entre otras.

Es importante resaltar la participación activa en los proyectos de organizaciones de productores como son los productores ecológicos del valle de Chillón (APEVCH), AREPA y la red PRAUSA en Lurín, junto a las ollas comunitarias.

El año 2022 formalmente se constituyeron ambas Plataformas Multiactor y se dio inicio a múltiples actividades conducentes al logro de una alimentación sostenible y saludable en estos territorios.

Una de las primeras actividades fueron los talleres de capacitación. En estos talleres participaron los diferentes miembros de las organizaciones que conforman las Plataformas, en especial representantes de las ollas comunes y productores ecológicos. Los temas que se trataron en estas capacitaciones fueron: Sistemas Alimentarios Sostenibles, Políticas alimentarias y derecho a la alimentación y Agroecología en Sistemas alimentarios Sostenibles.

Respecto a los talleres algunos participantes nos señalan sus apreciaciones:

  • Segundo de los Santos AREPA Perú (Lurín)

“Debe ser política de Estado las prácticas de la agricultura, para manejar los cultivos de forma más saludable, más conscientes, se está poniendo mucho químico a los productos y eso es lo que está conllevando a muchas enfermedades”

  • Alicia Gonsález Asociación San Isidro Labrador (Lurín)

“Nosotros tratamos de que sea una agricultura sostenible en el tiempo, no compramos fertilizantes, nosotros preparamos nuestros propios abonos, recolectamos nuestras propias semillas asegurándonos de que sean ecológicas, también tratando de concientizar al público para que tengan una alimentación sana, sin pesticidas, sin insecticidas”

  • Luisa Huiza FADEL (Chillón)

“Nosotros debemos concientizar a todas las personas y a las autoridades para que ellos puedan involucrarse y tener leyes para una agricultura sostenible y agroecológica”

  • Juana Bravo Red de Mujeres Organizadas de Carabayllo (Chillón)

“Lo ideal sería mantener limpio el rio, apoyar a los productores, consumir lo que ellos producen, y de esa forma asegurar que se sostenga la producción y nosotros beneficiándonos consumiendo productos más sanos”

Huertos agroecológicos Valle Chillón

Otro eje de las actividades de los proyectos es la participación política. Aquí se vienen trabajando los temas de los liderazgos colaborativos y la incidencia política. Acerca de los liderazgos colaborativos se realizaron talleres de capacitación y en el trabajo de incidencia se ha interactuado con instituciones públicas como el SENASA y las municipalidades, esto en pro de unas políticas públicas en favor de la agroecología y una alimentación sostenible y saludable.

En la cuenca del Valle del Rio Chillón, en el marco de la campaña electoral se llevaron a cabo debates electorales con los candidatos y posterior a los resultados desayunos de trabajo con los ganadores.

Como resultado de todo este trabajo, se está ad portas que la Municipalidad de Carabayllo inicie un proceso de compra de frutas y verduras frescas a los productores de la cuenca del rio Chillón que beneficiarían a 1722 niños/as como parte del Proyecto piloto de alimentación escolar.

Otro de los objetivos de las Plataformas Multiactor tiene que ver con el acercamiento de los productores a los consumidores, en especial con las instituciones educativas, las ollas comunitarias y los comedores populares. En estos espacios se vienen implementando pequeños biohuertos demostrativos con el acompañamiento de los productores, aquí los cultivos son de: lechuga, lechuga morada, apio, albahaca y la cebolla china y plantas aromáticas como el romero y el orégano, entre otras. En total sumas 10 biohuertos en Chillón y Lurín.

Fruto del aprendizaje, en los biohuertos se han incorporado plantas composteras con residuos orgánicos y riego tecnificado mediante la incorporación de reservorios y mangueras teniendo en cuenta la escasez de agua.

¡Con este proyecto y la colaboración de Welthungerhilfe WHH se viene impulsando en los valles de Chillón y Lurín la transformación hacia un sistema alimentario saludable y sostenible!

Se necesitan dos reglamentos de fertilizantes en el Perú. Uno para la producción orgánica o ecológica y otro para la producción agroquímica convencional

A fines de junio el SENASA pre publicó un proyecto de reglamento único de fertilizantes y sustancias afines, una propuesta que desconoce la existencia de dos matrices de producción agraria: la convencional agroquímica y la orgánica o agroecológica. Es necesario que los actores involucrados con la agricultura y la seguridad alimentaria (gremios de productores y de empresas exportadoras, cooperativas, universidades y redes de ONG) participen en la construcción de una alternativa al mencionado proyecto de reglamento para adecuarlo a la realidad del campo y a las normas nacionales e internacionales que   apuestan por una agricultura sostenible y agroecológica.

En el año 2022, el mundo se vio afectado por lo que se conoció como “la crisis de los fertilizantes”, que redujo la oferta de abonos químicos y elevó sus precios en el mercado global. La   disminución de su producción en Europa, el alza de precios del petróleo y derivados y la guerra entre Rusia y Ucrania (importantes países exportadores de urea y derivados) generaron el problema. China, otro productor importante, decidió disminuir sus exportaciones para atender su propia demanda.

A nivel nacional, el desabastecimiento de abonos químicos se debió a las dificultades del gobierno del ex presidente Castillo para importar úrea por las denuncias de corrupción en los procesos y el cambio de cuatro ministros. La úrea es el fertilizante químico más usado en el Perú, en especial por la agricultura costeña productora de arroz, caña de azúcar, algodón y papa blanca y en menor medida por la agricultura familiar de los valles interandinos.

Los fertilizantes son insumos importantes en toda la producción agrícola y a raíz de la crisis, aumentó tanto la demanda de fertilizantes sintéticos usados por la agricultura convencional como la de biofertilizantes y compost usados en la agricultura orgánica y ecológica y en los cultivos con Buenas Prácticas Agrarias BPA

Es necesario aclarar que no todos los fertilizantes tienen el mismo origen. Las cantidades y formas de aplicación no son las mismas; estas varían de acuerdo a los productos, regiones, y riesgos en su aplicación que van desde insumos inocuos hasta los altamente tóxicos. Su diferenciación se guía por la matriz productiva preexistente: agroquímica o agroecológica.

Durante el año 2022, el CAP y GRENAFAFO (Gremio Nacional de Fabricantes de Fertilizantes Orgánicos) presentaron a MIDAGRI una oferta potencial de 60,000 TM mensuales de abonos sólidos y un millón de litros de abonos líquidos generados por el reciclaje de residuos agrícolas, pecuarios e hidrobiológicos para reemplazar la escasez de úrea a precios menores y con menores impactos ambientales. Sin embargo, MIDAGRI no tuvo en cuenta está alternativa ni financio su compra con el “FertiAbono”, justamente por carecer de una norma que los reconozca como abonos útiles.

En este contexto, SENASA pre publicó el 01.06.23 un proyecto de Reglamento de Fertilizantes y sustancias afines”, que establece medidas para el registro ante SENASA de las empresas productoras de estos insumos, el registro de los productos, así como las autorizaciones de producción y comercialización. Establece también medidas para el uso y la disposición final de los fertilizantes y sustancias afines.

Sin embargo, este proyecto de Reglamento trasluce una visión unilateral de la fertilización agrícola al no diferenciar los patrones productivos agroquímicos de los agroecológicos, desconociendo no solo la normativa que legítima la producción orgánica o ecológica ( ley  29196, Plan Nacional de Producción Ecológica 2021-2030, entre otras), sino la presencia de 130,000 productores ecológicos certificados (la mayoría miembros de cooperativas de café, cacao, mango y banano orgánico), que han colocado al Perú en los primeros puestos de comercialización de estos productos en el mercado global.

Ante esta propuesta unilateral de SENASA, la Red de Agricultura Ecológica del Perú (RAE), la Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA) como miembros del Consorcio Agroecológico Peruano (CAP) junto a la empresa Húmicos Ibéricos Peruanos SAC HIPSAC, elaboraron una propuesta alternativa de reglamento y organizaron para analizarla, un conversatorio virtual el 11 de julio y un debate presencial el 20 de julio con representantes de MIDAGRI, gremios empresariales, redes de ONGD y  organizaciones agrarias.

La exposición de la propuesta del CAP y aliados estuvo a cargo del ingeniero Ezio Verme, quien criticó la propuesta de SENASA, observando el procedimiento, forma y contenido de la propuesta oficial y sustentando la necesidad de dos reglamentos, uno para la producción convencional agroquímica y otro para la producción orgánica y agroecológica.

En la conversación, los distintos actores aportaron críticas y comentarios adicionales, generando consenso en diferenciar en reglamentos independientes para ambos tipos de fertilización.

También se convino en la necesidad de formalizar la producción, comercialización y uso de ambos tipos de fertilizantes para erradicar la comercialización de productos informales y adulterados. Otras críticas cuestionaron el rol fiscalizador del SENASA, al encarecer costos de producción con un exceso de registros, permisos y multas. También se señaló la necesidad de análisis de suelos para establecer un uso racional de fertilizantes, reducir costos de producción y mitigar su impacto contaminante en el medio ambiente y en el calentamiento global.

Desde nuestra perspectiva, el reglamento de fertilizantes que necesita el Perú, tiene que partir de un reconocimiento de la realidad de la agricultura en el país, su articulación con la seguridad y soberanía alimentaria saludable y las normas nacionales e internacionales a favor de la agricultura sostenible.

El 70% de los alimentos que abastecen a las familias peruanas provienen de la agricultura familiar. De allí la importancia de visibilizar y valorar las pequeñas unidades productivas, sus formas y sus modalidades de producción.

Por ello, es necesario que al reglamentar los fertilizantes se les categorice por tipos de fertilizantes según su origen, producción, composición y uso, reconociendo las diferencias entre los fertilizantes minerales y sintéticos de los fertilizantes orgánicos, ecológicos y naturales.

Es necesaria también la articulación entre la agricultura tradicional y la agricultura moderna. El conocimiento, la innovación y la investigación científica tienen todo un campo de desarrollo en el estudio de los biofertilizantes bacterianos. El INIA tiene un papel importante en esta tarea

En el debate SENASA justifico su propuesta, señalando que no existe en la región una normativa que diferencie ambos tipos de abonos. Sin embargo, INIA informó que, en Chile, que por años no los diferenció, lo está haciendo ahora para promover su agricultura ecológica diferenciada de la producción convencional y posicionarla en el mercado mundial.

Si está es una decisión política, en un país con menor biodiversidad que en el Perú, sorprende que SENASA se mantenga tan opuesto a la mayor ventaja competitiva del Perú: su agro biodiversidad ecológica y orgánica

Finalmente, la necesidad de la reconvertir el agro en el Perú pasa por incorporar buenas prácticas agropecuarias en la agricultura convencional para transitar a una producción sostenible y agroecológica, producir alimentos saludables y adaptar la agricultura al cambio climático

Parte de victoria: campaña ciudadana denuncia presencia de plaguicidas en los alimentos

La campaña ciudadana sobre la presencia de plaguicidas en los alimentos resultó todo un éxito. La acertada combinación de un trabajo técnico, de incidencia política y de comunicación ha logrado que la ciudadanía y las autoridades se sensibilicen para exigir un mayor control sobre la presencia de pesticidas peligrosos en los alimentos que hoy llegan a la mesa de las familias peruanas.

A fines del año pasado, muchas personas e instituciones expresaron su malestar por la inacción de las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú SENASA para controlar la presencia excesiva de agroquímicos en los vegetales y frutas frescos que la población consume diariamente, poniendo en riesgo la salud de la población peruana.

Para enfrentar este problema y alertar a la opinión pública y a las autoridades, el Consorcio Agroecológico, ECOSAD y Salud con Lupa iniciaron el monitoreo ciudadano en cinco supermercados y el mercado Minka, tomando muestras de verduras y frutas comercializadas allí e identificando la presencia de agroquímicos en dichos productos. La actividad fue coordinada por el Dr. Jaime Delgado, ex congresista y autor de la Ley de Alimentación Saludable.

La toma de muestras se realizó entre los días 2 y 5 de diciembre del 2022 en presencia de notario público en los siguientes establecimientos: Metro (Av. La Marina, San Miguel) Tottus (Av. La Marina, San Miguel) Wong (Plaza San Miguel) Plaza Vea (Av. Brasil, Jesús María) Vivanda (Av. Javier Prado, Magdalena) y MINKA (Av. Argentina, Callao). En total se tomaron 84 muestras de Tomate, Pimiento, Ají amarillo, Betarraga, Cebollita china y Fresa. En Minka se tomaron muestras de Apio y Pepinillo.

Los laboratorios encargados de realizar los análisis fueron Merieux y Normen Groen, ambos reconocidos a nivel internacional y autorizados por SENASA. De los 84 productos analizados, 51 (60%) presentaban niveles de agroquímicos por encima de los Límites Máximos de Residuos LMR permitidos por las normas nacionales e internacionales.

El 4 de abril del 2023 se presentó el “Primer informe ciudadano de monitoreo de agroquímicos en los alimentos”, ante autoridades de la Dirección General de Desarrollo Agrícola y Agroecologia (DGDAA) del MIDAGRI, y representantes de la sociedad civil. Pero SENASA no participó, pese a estar convocada y haber confirmado su asistencia Solo una empresa privada (CENCOSUD)  estuvo presente. Los asistentes, coincidieron en señalar que los supermercados deben mejorar sus procesos de selección y certificación de proveedores, para evitar exponer a riesgo la salud de los consumidores y que SENASA como principal autoridad a cargo de supervisar el uso de agroquímicos se preocupe más por garantizar la inocuidad de los productos.

Posterior a este evento se inició una exitosa campaña de difusión de sus resultados, que tuvo un impacto muy grande. En las redes sociales la información se volvió viral y en los medios de comunicación se replicaron intensamente los contenidos informativos producidos por los promotores del monitoreo. En esta campaña cabe destacar la participación de Salud con Lupa en la generación y difusión de contenidos.

El 14 de abril de 2023 las instituciones promotoras se reunieron con SENASA.  De un clima inicial tenso, la reunión concluyó en términos cordiales.  SENASA reconoció la necesidad de una coordinación más estrecha con autoridades del estado y de la sociedad civil para prohibir los agroquímicos altamente tóxicos en los alimentos.

Durante las semanas siguientes, se llevaron a cabo reuniones con diferentes entidades públicas: la Contraloría General de la Nación (CGN), el Ministerio Publico, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI), la Dirección General de Salud Ambiental DIGESA, la Fiscalía especializada en medio ambiente y el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica CONCYTEC-P entre otras. Con estas reuniones se incrementó el interés de las autoridades por este problema, buscando que SENASA ejerza un mayor control sobre el uso de agroquímicos en el campo y que se conforme un equipo multidisciplinario de expertos para abordar este problema y asegurar un mecanismo de supervisión eficiente

En el mes de junio, la televisión belga difundió el documental “Campos del Horror” del periodista Frédéric Loore y el fotógrafo Roger Job, ambos de Paris Match, una reconocida revista europea. En este documental, de amplia difusión internacional, se expone como el uso de pesticidas está fuera de control en los campos peruanos y que la vigilancia de la cadena alimentaria es completamente defectuosa. Muchos de estos pesticidas son producidos en Europa, la cual si bien prohíbe su uso en la unión Europea, si los exporta al Perú y  a países en desarrollo. Este doble estándar generó una campaña muy fuerte de la sociedad civil belga que logró que su Parlamento apruebe una ley prohibiendo esa práctica de las empresas químicas belgas.

Como resultado de este primer monitoreo ciudadano diversas colectividades, asociaciones, colegios profesionales se vienen sumando a esta iniciativa. Destaca la iniciativa legislativa de miembros de la Comisión Hambre Cero del Congreso para impulsar un proyecto de ley que prohíba las 10 moléculas de mayor toxicidad presentes en los pesticidas y que se universalice las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA)

Finalmente, los promotores del monitoreo ciudadano, respondiendo al interés de las regiones para ampliar el estudio, iniciarán en agosto un monitoreo ciudadano en supermercados y mercados de abasto en Arequipa, Huánuco, Ancash y Cusco.

¡Atención!: segunda fase de ley de alimentación saludable en peligro

¿Sabías que la ley de alimentación saludable se aplica en Perú desde 2018 conforme a Ley N° 30021 y hasta el momento, poco se ha avanzado en el tema? 

Estamos a puertas de iniciar la segunda etapa de implementación de dicha ley y lo único que avanza, son las trabas impuestas por grupos vinculados a la industria de alimentos ultraprocesados.

Este 1° de Julio próximo, todos los productos alimenticios importados que superen los máximos permisibles de grasas, azúcares y sal, ya no podrán usar adhesivos como advertencias, sino que, deberán estar impresos en sus respectivos empaques.

El encargado de velar por su cumplimiento, es el Ministerio de Salud, supervisor de la Ley de Promoción de Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes, conocida como «ley de alimentación saludable».

Esta medida corresponde a la aplicación de la segunda fase de implementación de la Ley N° 30021.

Recordemos que esta medida iba a aplicarse el año pasado pero la pandemia hizo que el MINSA la postergara.

La reglamentación y el uso de octógonos como advertencia se anunció oficialmente en 2018, pero entró en vigencia el 17 de junio de 2019. El Gobierno modificó la ley mediante Decreto Supremo N° 015-2019 para anunciar la obligación del uso de octógonos de advertencia.

El primer paso que se dio al respecto, fue que, en cada envase, se coloque una pegatina donde se advierta si el producto o bebida no alcohólica, contiene niveles altos de azúcar, sodio, grasas saturadas y grasas trans.

Los detractores con intereses de por medio

El principal sector que se favorece por esta prórroga de la ley de alimentación saludable, es la industria de alimentos ultraprocesados e importadores.

La Cámara de Comercio de Lima (CCL), que defiende los intereses de las empresas peruanas importadoras de alimentos, solicita que las advertencias mediante el uso de adhesivos se mantengan indefinidamente porque aducen que imprimirlo en los empaques desde el país de origen, encarecería los costos e incidiría en el precio de venta.

Sin embargo, el argumento de la CCL se contradice con la realidad porque existen empresas que si cumplen, por ejemplo UpField, empresa colombiana que vende margarina “La Danesa” y “Dorina” con los octógonos directamente impresos, no con pegatinas. Es cuestión que las empresas cumplan y que el ente responsable haga cumplir la ley.

Los defensores de la salud alimenticia

¿Cómo es posible que, habiendo transcurrido tres años de la aprobación del manual de la Ley N° 30021, aún no sea suficiente para que las empresas se adecúen a las exigencias de la norma? ¿Es posible que el stock que circuló en el mercado durante el 2019 hasta hoy, con pegatinas en su empaque, aún no se hayan vencido ni agotado?

Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC) dijo, “en muchos productos no se colocan bien los adhesivos ni en el lugar adecuado, lo que sí perjudica el derecho a la información de los consumidores”, evidenciando que, si las pegatinas están en un lugar no visible, el consumidor, no tendrá la información previa para adquirir un producto.

Los productos etiquetados

El etiquetado de advertencias que corresponde en la tabla entró en vigencia en productos seleccionados fabricados desde el 17 de junio de 2019. El rotulado corresponde a aquellos productos que igualan o superan las cantidades indicadas en alimentos sólidos o líquidos.

Actualmente hay alimentos ultraprocesados que siguen circulando en el mercado nacional con pegatinas adheridas de cualquier manera, propiciando el dolo y riesgo para la salud. Los stickers propician el fraude.

Al respecto, ASPEC considera que esta tercera solicitud de prórroga por parte de los gremios empresariales, únicamente beneficia a las empresas a la par que perjudica directamente el derecho a recibir información idónea que asiste a los consumidores y por ello no debe ser aceptada.

El etiquetado de los productos extranjeros debe adaptarse a la legislación peruana, así como el etiquetado de los productos peruanos debe respetar las normas de los países a los que son exportados.

El problema con los adhesivos es que en el Perú no existe fiscalización suficiente y adecuada para asegurar su correcta implementación.

Por ello, pueden ser colocados en cualquier parte del envase, no necesariamente en el frontis, inclusive pueden tener tamaños inadecuados, desprenderse o simplemente no colocarse, lo que puede  inducir a error al consumidor y al reclamar, es difícil identificar al responsable.

Es decir, la responsabilidad se desvanece. Ante este escenario, obtener justicia con el reclamo sería casi imposible.

La salud no tiene precio

La “Ley de Promoción de la Alimentación Saludable”, ley 30021, se impulsó desde la sociedad civil con la intención de contribuir a la reducción de enfermedades no transmisibles como la obesidad que puede derivar en diabetes mellitus, hipertensión arterial, síndrome metabólico, ovario poliquístico, etc.

En el Perú, más del 60% de personas mayores de 15 años sufre de sobrepeso u obesidad, según la Encuesta “Perú: Enfermedades No Transmisibles y Transmisibles 2019”. Este exceso de peso favorece a la aparición de la diabetes mellitus, una enfermedad que afecta a casi 2 millones de ciudadanos y se puede prevenir adoptando estilos de vida saludables, informó el Ministerio de Salud.

La alta incidencia de estas enfermedades en nuestro país y el mundo tienen como causa principal la fácil disponibilidad y alta ingesta de alimentos ultraprocesados que empieza a temprana edad para expresarse en la juventud o adultez. Según la Federación Internacional de Diabetes (FID), la población de diabéticos en el mundo ascendería a 578 millones de adultos para el año 2030.

Para terminar con una noticia positiva, un estudio de Kantar Worldpanel (julio, 2019)  señala que el 67% de los encuestados peruanos, concluye que «las familias peruanas han evidenciado una respuesta prudente en la elección de su dieta, orientando sus hábitos alimenticios hacia otros más saludables» (en alusión a la orientación brindada por los octógonos)

Es importante enfatizar que el objetivo de la ley, no es desincentivar el comercio de productos, sino defender la salud de nuestra población, haciendo que las empresas modifiquen sus fórmulas y cumplan con los etiquetados que corresponden según ley, de modo tal que lo que ofrezcan, no genere enfermedades. ¡Con la salud no se juega!

Last modified: diciembre 12, 2023

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